Bipolaridad cordillerana

Por Jess Vergara

Como en todas partes uno puede notar cambios, lo increíble es cuando lo notas a menos de siete horas de viaje. Es cierto, uno puede viajar por unos cuantos días y notar el cambio entre la gente, lo complicado es llegar a vivir, no haber sacado pasaje de vuelta, notar cada día los cambios y anotárselos en la frente: los pesos argentinos, el cerebro como calculadora cuando nunca antes lo habías usado como convertidor de plata, la tarjeta para la (el) micro, los dos pesos en billetes que si uno no se da cuenta piensa que es un papel más en el bolsillo y ahí no más se mueren en la lavadora, el vuelto, ¡el vuelto y la falta de monedas acá!, “¿le puedo dar dulces?” y así me lleno de dulces el bolsillo o con “tickets” de vale por veinticinco centavos del almacén del barrio (el de la “Olguita”) y volviendo a lo de la (el) micro, si no cargaste la tarjeta y no te diste cuenta y justo no hay nadie que te quiera prestar la suya o cambiarte el billete de dos pesos por monedas ¡cagaste! “te bajai’ de la micro no más po’ cabro” (eso piensa uno). Sí, se pueden extrañar las micros de Chile, aun así uno aprende a ser más precavido y si lo haces bien lo demás dependerá de la velocidad y la precaución del chofer.

Llegué a vivir a Argentina, me vine con mi pololo, y cuando tomamos la decisión de “seguir estudiando” elegimos como lugar Mendoza, nos parecía cercano, tenemos amigos acá y en cualquier momento podíamos volver a Chile, no era tanto como irnos a vivir a Buenos Aires, aunque esa era la idea principal, pero también era para cuando termináramos nuestros estudios en Chile. Así todo se adelantó y el lugar cambió. En Chile ya no podíamos seguir pagando nuestras carreras, no teníamos cómo, juntamos plata por un año y acá estamos. Nos costó encontrar casa y a un dueño que entendiera que no tenemos trabajo, que menos vamos a tener un garante y que confiara en nosotros sin tener en medio a una inmobiliaria, pero lo logramos, vivimos un poco lejos del centro y de la universidad pero el costo de todo lo que tenemos que hacer no se compara con ESTUDIAR GRATIS. Sí, gastamos más plata en otras cosas en comparación a Chile, pero son cosas que uno gasta sólo una vez en la vida y nada más.

A veces me pongo a conversar con nuestros amigos que viven acá, no pueden creer lo que yo pagaba por estudiar allá, les cuesta aún dimensionar esas cifras que yo, más encima, se las entrego con exactitud en pesos argentinos.

Las cosas son totalmente distintas, ahora siento que vivo en el otro extremo (y que retrocedí diez años, eso lo digo por la tecnología), son las cosas que uno viene a hacer acá las que marcan la “real” diferencia, el “real” cambio, es verdad que la gente acá también es muy distinta a la de Chile, pero eso no es un “vivir el cambio”, el verdadero cambio que uno vive es cuando tus preocupaciones y tus objetivos chocan culturalmente contigo que viviste metida en otro sistema, en otras circunstancias, en otra vida y tener la oportunidad de cambiar eso en menos de siete horas de viaje (en mi caso) es lo que realmente importa, haberse atrevido a vivir dentro de la otra cara de la cordillera es lo que vale, lo demás se aprende con el tiempo.

 Jess.

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13 Comentarios

  1. Me siento orgullosa de poder ver una columna de una chilena en este sitio, más aun si esa persona es mi hermana. Me haces sentir la persona más feliz. Felicitaciones por tu columna y sé que en ese lugar lleno de oportunidades, llegaras muy lejos.

  2. Hola Jess, soy argentino y me quedó la intriga: cuales eran tus prioridades y objetivos del otro lado de la cordillera? (Si se pueden decir!)

    Me gustó tu historia y tu visión, me genera curiosidad por conocer cómo funciona “el sistema” en el país de al lado.

    Saludos y mucha suerte!!

  3. Eres como un viaje a Argentina…. Me hiciste volver allá con un poco de palabras… que emoción!!! que bien te ves Jess..!!! (fjklw mrmoapncpodejka)
    Te mando un abrazo y siento que las teclas quedan chicas! una delicia, sigue, quiero más!!! PD: lo mejor, los pesos y las monedas jajajajajajajajajaja te quiero!!!!

  4. Hola Langus! mis prioridades (¡y claro que se puede decir!) pudieron ser las mismas de un joven, estudiar, sacar una carrera y vivir de eso, de lo que me gustaba hacer, lamentablemente (y no sé hasta qué punto) no pude seguir, estudié comunicación audiovisual, carrera que no es muy bien pagada si es que no te quieres dedicar precisamente a la televisión, ese no era mi objetivo, sí tuve las herramientas para comenzar a hacer algunos trabajos pero aún así, y dentro de la universidad en la que yo estaba, no se podía avanzar mucho. Las carreras que tienen que ver con “arte” en Chile no son muy valoradas y menos los trabajos en esa área, alguien puede llegar y preguntarte “¿qué haces, en qué trabajas?” y tu puedes responder (por ejemplo) “soy músico”… ten por seguro que la otra persona te dirá “no, pero en serio, ¿de qué vives?”. Chile es un país para gente que quiere dedicarse a ser arquitecto, abogado, médico, etc. es difícil ver el arte surgir de una manera masiva y progresiva, es por eso que me vine a Argentina donde puedo encontrar más, o aunque sea un poco más de oportunidades para lo que quiero, desarrollarme como persona y luego trabajar haciendo lo que me gusta hacer.

    ¡Saludos y gracias por tu interés!

  5. ¡gracias por los comentarios, qué feliz me hace verlos acá!

  6. Buena nota.

    Ahora bien, hablando de modernidad, habria que ver en que sentido decis que Chile esta 10 años delante de Argentina…nosotros lanzamos satelites fabricados aqui mismo al espacio, fabricamos submarinos, autos y autopartes, exportamos mas software que ninguno en Latinoamerica…ni que hablar de energia Atomica…

    Relativo, todo relativo…Saludos!

  7. No me refería a ese tipo de tecnología Alejandro. Lo conté en términos de cosas simples, la velocidad de internet, los autos que se ven por la ciudad (que a mi me encantan), el reciente tranvía en la ciudad de Mendoza, en eso siento que vivo hace 10 años, no en comparación a Chile, en comparación a lo que yo siento, a lo que yo viví.

  8. ¡Saludos Alejandro!

  9. Con respecto a la tecnología, yo que vivo en Mendoza puedo decir que por lo menos en el tema del internet acá están más atrás que en Chile. Cuando vivía en Viña tenía un plan con la empresa Claro de 20 megas de velocidad más wifi. Cuando acá en Mendoza quise tener un plan igual, fui a averiguar a Claro y los que me atendieron no me podían creer que yo tuviera 20 megas de velocidad. Me decían que era imposible. Tuve que mostrarles la página web de ClaroChile para que me creyeran. Acá en Mendoza al menos la velocidad más alta es de 3 megas, y en Chile encuentras más de 60 megas.
    Son cosas simples igual, pero es tecnología para la gente, y ahí es fácil darse cuenta de las diferencias.
    Saludos!

  10. Yo también cruce la Cordillera y me radiqué en Buenos Aires, amo este país y no lo cambiaría por nada, es mi hogar. Lo único que extraño y concuerdo con Jess y Gabo es el tema de la tecnología (electrónica, internet, etc), por ejemplo la internet es un dolor de cabeza ya sea en la computadora o celular, anda muy lenta!

  11. Amiga acabo de terminar de leer y quedé con gusto a poco, quiero seguir leyendo mucho más. Te amo infinito, no sabes la falta que me has hecho.

  12. Saludos, Jess! y en cuanto a la velocidad Internet, lo maximo hasta donde yo se es 15 megas…

  13. hola jess. me gusto tu publicacion y la verdad me intrigan unas cosas de tu historia ¿como conseguiste alojamiento y trabajo alla junto con tu pololo, ya que me interesaria migrar por estudio en argentina , sea buenos aires o mendoza pero tengo la duda del trabajo para mantenerme alla trabajando mientras estudio, sobre alojamiento es menor el asunto ya que tengo amigos que me ayudarian a encontrar lugar.
    pd: yo estube de vacaciones en bs aires un tiempo atras y prefiero mil veces tomar micro(bondi) que los de aca que son carisimo jajaja exito y suerte jess , de un compatriota a otra que esta en argentina

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