Pese a la promesa que hicieron en Mendoza autoridades chilenas, en Reñaca y Viña muy pocos comercios aceptan nuestro dinero. La mejor alternativa es usar tarjetas.

Hace dos meses, en Mendoza, autoridades turísticas chilenas prometieron que este verano las inmobiliarias y comercios del otro lado de la cordillera recibirán pesos argentinos ante las dificultades para acceder a divisas extranjeras, tanto dólares como pesos chilenos. Sin embargo, como dice el dicho, “a las palabras se las lleva el viento”, ya que Los Andes comprobó en Viña del Mar y Reñaca que la moneda argentina no es muy bienvenida en estos tradicionales destinos de vacaciones de los mendocinos.

Muchos fueron los comprovincianos que decidieron hacerse una escapada a Chile este fin de semana largo para pasear y también ver precios y -en algunos casos- conseguir alojamiento para su inminente receso veraniego. Y, de paso, probar alternativas para manejarse con las restricciones cambiarias de la Argentina.

En un primer momento, los agentes inmobiliarios chilenos se apresuran a responder que aceptarán pesos argentinos “porque es importante para fortalecer las relaciones”. Pero mientras la consulta avanza, comienzan a deslizar que debido a la inestabilidad que genera la tenencia de pesos argentinos, es preferible llevar dólares o pesos chilenos.

“Por ahora estamos aceptando dinero argentino en hoteles y en la gastronomía, allí no debería haber problemas”, indicó Santiago Pérez, de la Cámara de Turismo de Reñaca, y agregó: “En comercios grandes y centros comerciales no se están aceptando. Solo se puede pagar en dinero nacional o tarjeta”.

De todas formas, en un restaurante este periodista no pudo hacer valer su dinero nacional y tuvo que utilizar el cambio chileno adquirido pocas horas antes en una casa de cambio.

Pérez aclaró que, mientras se aproxima el verano, la voluntad de aceptar pesos argentinos está, aunque su valor irá en franca disminución. “Hoy ronda los $ 70 chilenos -en Mendoza los arbolitos lo venden a 77- y se recibe al día de pago”, indicó el empresario turístico. Es decir, cuando se efectúa la reserva de un departamento el peso de nuestro país puede tener un valor y al momento de completar el pago otro inferior.

Entonces, si el verano es tranquilo en ambos lados de la cordillera el peso se mantendrá relativamente estable, pero “no podemos apostar a saber qué va a pasar en días más”, aseguró Pérez.

Efectivamente, como se pudo comprobar, por cada peso argentino se entregan 70 chilenos, pero las leyes del mercado mandan y a mayor demanda en el verano menor será el importe que recibiremos en el cambio, por lo que es un asunto a considerar.

Con reservas

Respecto a las reservas de alquileres de departamentos -en veranos anteriores se pedía por anticipado 50% del valor total-, se informó que se está tratando de reducir este porcentaje. Se espera, entonces, que los turistas abonen mediante un giro aproximadamente sólo U$ 200 del valor total.

Pero para no cambiar el tono de salvedades de esta nota, también hay que considerar que en una de las casas de envío de dinero más importante del rubro existe un tope de la cantidad por persona y por mes que se puede mandar ($ 2.250), a lo que se le debe agregar 32% más de comisión (37% si es una transferencia en el acto).

En cuanto a los costos para el alquiler de un departamento, pueden variar. En Cochoa, cerca de Reñaca, uno de dos dormitorios bien equipado ronda los $ 66 mil chilenos, lo que equivale a $ 942 argentinos con el cambio de un peso por 70 chilenos. En tanto, en la calle Balmaceda, junto al estero de Reñaca, el valor es de $ 50 mil chilenos diarios ($ 714).

“Sí aceptamos pesos argentinos, pero al día de cambio”, dijeron desde una inmobiliaria del centro de la ciudad balnearia, pero agregaron: “Estamos pidiendo 30% de adelanto y si se paga con tarjeta, el recargo es de 3%”.

Paola Villarroel, dueña del complejo Brisas de Mar, aseguró que las demandas se están incrementando y que auguran un buen verano. “Las habitaciones para cuatro las tenemos en $ 60 mil y 80 mil por día ($ 857 a $ 1.142). Pero no estamos recibiendo pesos argentinos. Sólo moneda nacional, dólares y algunas tarjetas de crédito”, remarcó.

En Los Ositos, uno de los hoteles de referencia de Reñaca, confirmaron que hay algunas reservas de mendocinos para la próxima temporada estival. Un departamento para seis personas en este lugar tiene cuesta de $ 80 mil a 90 mil chilenos diarios ($ 1.142 a $ 1.280), al igual que las habitaciones individuales, solo que éstas vienen con servicio de desayuno. “Creo que la gente no quiere darle el gusto a la presidenta Cristina Fernández e igual van a salir de vacaciones hacia aquí”, resaltó Ana María Corrotea, propietaria del hotel.

Por último, Marta Angélica Toro Funes, quien alquila de forma particular, explicó que lo importante es seguir manteniendo al turista mendocino y que por ello deben realizarse actos que contribuyan a fortalecer las relaciones entre ambos. “A mis clientes de siempre no les estoy pidiendo reserva previa y a algunos les estoy aceptando el peso argentino a más de lo que lo reciben en la casa de cambio. Hay que ayudar a que sigan viniendo”, manifestó.

Agregó además que los precios para alquilar en Reñaca están a partir desde los $ 35 mil chilenos ($ 500) hasta los $ 110 mil ($ 1.500), considerando estos últimos en un nivel lujoso. “Un buen departamento en la playa se puede conseguir desde $ 35 mil con dos habitaciones. De ahí son los que más pide la gente. Tengo también de $ 200 mil -casi $ 3 mil argentinos-, pero esos ya requieren un nivel adquisitivo muy alto”, completó Toro Funes.

Buenas expectativas

En Viña, la situación es muy similar. Todas las casas de cambio reciben pesos argentinos aunque si uno trae dólares se puede llevar algo más de dinero chileno en su bolsillo. Por ejemplo: por cada peso argentino a uno le dan 70 chilenos, en tanto que por cada dólar 470. Haciendo cuentas, y considerando a la divisa norteamericana a su valor en el mercado paralelo o blue ($ 6,30), hay una ganancia para no desdeñar.

“Yo diría que este año nos va a ir mejor que el año pasado. Hay 20% de argentinos que no tienen problemas para salir del país y si a ello le sumamos que las tarifas de las playas del Atlántico y de Brasil son más caras, creo que tenemos precios competitivos”, estimó Gabriel González, presidente de la Cámara de Turismo de Viña del Mar.

Lo cierto es que en esta ciudad de playas amplias la oferta turística es más variada que en Reñaca, pero los precios son similares. Todo depende del servicio y de las comodidades por las que uno esté dispuesto a pagar. “Los precios marcan una diferencia importante. Lo que sucede es que en Viña los buenos departamentos están lejos de la playa”, argumentó Angélica Toro.

Fuente: Los Andes