Cuando tenemos que decir: adiós mami 

Por Mayron Sills

Uno de los momentos más complejos cuando decides trasladarte de país, es decir adiós. Ese proceso tan rápido pero tan lento a la vez, es el primer paso para lanzarte a una piscina sin saber nadar. 

maletasAdiós primero, a tus amigos. Adiós a esos amigos que te acompañaron toda una vida, desde  tu infancia o adolescencia. Despedirte de ellos es saber, que ya no los verás con la misma frecuencia de costumbre, saber que están ahí pero a kilómetros de distancia. No los ves, los sientes -tal como las emociones- , pero están contigo. Adiós a ellos y a todos los recuerdos que tuvieron juntos.

En tu equipaje van fotos, cartas, regalos. Todo tu legado que te ha sido heredado, toda la cultura de tu país, tu idioma, tus costumbres, todo lo que te constituye y humaniza. Todo va en la maleta, todo también, va en tu corazón.

Por otra parte, te despides de tu historia; tu primer amor, tu primer “pololeo”, tu colegio (o tus colegios), tus profesores, tu negocio (ese negocio que comprabas desde “cabro” chico), tu pieza, tu casa, tu parque (ese que solías ir siempre a jugar), tus juguetes (que conservas desde la niñez), tus amigos esporádicos (la señora del aseo que siempre saludabas, la vecina “sapa” que siempre te vigilaba, ese amor “platónico” que siempre observabas y que ni si quiera sabía de tu existencia, entre muchísimos otros…),  tu lugar favorito, tu restaurante o “express” más concurrido, tu lugar de “carrete” (disco o casa particular), tu calle, tu barrio, tus vecinos,  TU BAÑO ( y sí, en mayúscula porque ese es el trono del rey), tu ciudad, y tantos, pero TANTOS recuerdos históricos más; un patrimonio cultural personal infinito.

Y por último, lo más importante, la familia. Papá y mamá, mamá y mamá, papá y papá, hermanos, tíos,  abuelos, primos, mascotas o amigos convertidos en familia. El adiós más difícil de todos, el adiós a los seres que crecieron contigo, cayeron contigo y te levantaron. Adiós a los que te dieron todas las herramientas para nadar solo, adiós a los permanentes, a los de siempre, a los que nos amaron sin obstáculo alguno, a los que nos amaron, nos aman y nos amaran. Adiós, pero no hasta siempre.

Tomas tu maleta y te diriges al avión (o bus si no hay “plata” y/o quieres ahorrar) y miras atrás todo lo que dejas. Por más que tu maleta este llena y tu bolso de mano también lo este, te sientes completamente vacío. Sabes que por más que lleves todo lo que te pertenece y todo lo que necesitas, hay algo completamente “inmaterializable” y anhelas con el alma poder entrar todo ello en tu maleta..

Cuando te subes al vehículo que te va a transportar a tu nueva vida por primera vez, sabes que llevas contigo una misión, consigna, desafío u objetivo, que puede ser particular o familiar y sientes el peso de ello. Y esa energía que brota desde lo más profundo de tu ser, se expande por todo tu cuerpo y te hace sentir completamente renovado, listo para lo nuevo.

Y en todo ese gigante pensar vuelven a ti los recuerdos, las personas, los momentos.

Ya no llegarás a casa ni te preguntarán cómo estás, tampoco te dirán “ A la horita que venis llegando” ni “La mochila no se deja en el living”, ni te estarán esperando con un plato de comida listo. Tu mascota no se alegrará de verte ni realizará algún gesto para demostrártelo. La ropa ya no aparecerá limpia y planchada como quizás, te aparecía siempre. Ya no habrá una persona que te diga “Te quiero en la casa a las x en punto” ni alguien que te castigue ni te rete.

Estarás completamente solo, en un lugar donde no conoces a nadie, un lugar que se te hará inmenso y desconocido, donde todos caminan rápido  y tú serás uno más, al igual que el tumulto que pasa por tu lado.

Este viaje te hará asumir tu propio cuidado, tu independencia. Todo lo tuyo estará  bajo tu control, y cualquier problema con ello será absoluta responsabilidad tuya.

Este adiós es un paso a una nueva vida, aunque realmente, no es un adiós; es un “Hasta pronto, vuelvo luego”,  una “pausa física” y una “conexión umbilical kilometrada”.

Fuente: ChilenosEnArgentina

 

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